Tumor en la médula espinal: síntomas, diagnóstico y tratamiento

Cuando hablamos de un tumor, nos referimos al crecimiento anormal de un grupo de células que no cumplen ninguna función fisiológica. Esta masa de tejido tiende a invadir distintas zonas del cuerpo, dependiendo dónde haya surgido y puede resultar maligno o benigno según progrese en el tiempo. Por ello es tan importante estar atento a síntomas para poder recibir un diagnóstico a tiempo.

Qué-es-un-tumor-de-la-médula-espinal-y-qué-tipos-existen

Qué es un tumor de la médula espinal y qué tipos existen

El tumor que afecta la médula espinal crece por el conducto vertebral interno o por debajo de los huesos vertebrales.

Para determinar el pronóstico y tratamiento es indispensable determinar de qué tipo de tumor se trata. En ese caso existen diferenciaciones según el tipo de célula que lo origina, el grado de crecimiento del tumor, las mutaciones de las células tumorales y el lugar donde se ha originado el tumor, ya sea el encéfalo o en la médula espinal.

Cuáles son los tipos más frecuentes de tumores intradurales y sus principales características

Teniendo en cuenta los factores mencionados anteriormente podemos diferenciar los siguientes tipos existentes de tumores en médula espinal, también llamados tumores intradurales:

Gliomas:

Son aquellos tumores que tienen origen en las células gliales que son las encargadas de rodear y ayudar a funcionar a las células nerviosas. Los tumores pueden ser provocados por tres tipos distintos de células gliales que determinará las características específicas del tumor y su desarrollo. Estos pueden ser astrocitomas, oligodendrogliomas o ependimomas.

Meningiomas

Este tipo de tumor nace de la membrana que rodea la médula espinal y el cerebro conocida como meninges. Aunque técnicamente es un tumor de la médula espinal, uno de sus principales efectos es la presión sobre el cerebro y los vasos que lo rodean. Por lo general este tipo de tumor se da más en mujeres y tiene un crecimiento muy lento y con una sintomatología sutil que lo hace  muy difícil de diagnosticar.

Cordoma:

Es un tipo de tumor canceroso que aparece más frecuentemente en personas de sexo masculino y que crece en la región cervical de la columna vertebral, más específicamente en la base del cráneo, ubicación que lo hace muy complicado de tratar.

Neurofibroma:

Por lo general este tipo de tumor es benigno y consiste en el crecimiento en forma de bultos alrededor de los nervios que pueden sentirse debajo de la piel. Los síntomas son solo perceptibles cuando ejerce algún tipo de presión en el nervio y eso genera dolor, hormigueo o entumecimiento en la zona que ese nervio irradia.  Ocurre con mayor frecuencia en personas jóvenes entre los 20 y 40 años de edad.

Schwannoma:

Es un tipo de tumor benigno que tiene origen en la vaina nerviosa. El también llamado neurinoma intramedular es muy poco frecuente.

tumores-intradurales-en-la-espina-dorsal

Síntomas de que existe un tumor en la médula espinal

El principal síntoma de un tumor de la médula espinal es el dolor de espalda. Sin embargo, los dolores de espalda son frecuentes y ocurren por múltiples causas, por lo que es importante realizarse revisiones periódicas con un traumatólogo especialista en columna vertebral. Además es importante tener en cuenta los factores de riesgo que pueden aumentar las posibilidades de desarrollar un tumor, como la edad o los antecedentes familiares.

Asimismo, si presentas cualquiera de los siguientes síntomas, no dudes en consultar a un médico:

  • Pérdida de la sensibilidad
  • Pérdida de control de la vejiga e intestinos
  • Mareos o desmayos
  • Dolor intenso y progresivo

Diagnóstico de un tumor espinal o intradural

Este tipo de tumores suelen presentar síntomas leves, por lo que son muy difíciles de diagnosticar, por ello es importante contar con un médico traumatólogo especialista y de confianza que conozca la historia clínica del paciente y su progreso.

Tanto para determinar la existencia de tumores, como de cualquier otra enfermedad que pueda desarrollarse el médico le pedirá una prueba diagnóstica por imagen (resonancia magnética y tomografía computarizada).

Si existe un tumor, se procederá a realizar una biopsia para poder determinar el origen del mismo y sus características que tendrá en cuenta el médico para definir el mejor tratamiento a seguir.

Tratamientos existentes para tumores en la médula espinal

Una vez recibido el diagnóstico, el equipo de médicos decidirá cuál es el mejor tratamiento a seguir. Idealmente el objetivo será eliminar por completo el tumor, aunque los especialistas tendrán en cuenta la edad, la agresividad del tumor y los riesgos del tratamiento para decidir entre las siguientes alternativas:

  • Supervisión: si el tumor es benigno y no está afectando a ningún tejido ni funcionalidad, es probable que el médico opte por realizar un seguimiento periódico para controlar el progreso y decida actuar solo si es necesario.
  • Cirugía de columna vertebral: hoy en día existen técnicas muy avanzadas que permiten extirpar el tumor sin someter al paciente a grandes riesgos. Para ello es esencial que el cirujano sea un profesional experimentado y reconocido en el campo.
  • Radioterapia: una vez extirpado el tumor, puede utilizarse la radioterapia si ha quedado algún resto. También es un tratamiento que se utiliza para aquellos tumores que por una cuestión de riesgos quirúrgicos no se pueden operar o deciden no arriesgarse a una cirugía peligrosa.
  • Quimioterapia: es un tratamiento que se utiliza muchas veces combinado con la radioterapia, y consiste en destruir las células cancerosas por medio de medicamentos.

No hay un tratamiento mejor otro, sino que depende de cada paciente y cada tumor el mejor tratamiento a seguir. Asimsimo es importante asesorarse con los mejores especialistas en el proceso de seguimiento una vez quitado el tumor. Puedes leer más sobre el seguimiento y “la vida después del tumor” en este artículo.

Para más información consulta con nuestro equipo de profesionales en columna vertebral.

Deja un comentario