Fajas para espalda: tipos y aplicación

Las fajas lumbares, en muchas ocasiones, se emplean como tratamiento complementario en casos de lesiones lumbares. En muchos casos, ayudan a recuperar movilidad en la zona y alivian, de forma notable, el dolor. Sin embargo, es fundamental, que su uso esté supervisado por un especialista, para evitar otro tipo de lesiones.

¿Qué es una faja lumbar?

Una faja para espalda es una ayuda ortésica para la zona lumbar, el objetivo de este dispositivo es contener la zona lumbar y la región sacra de la espalda.

Normalmente, las fajas lumbares se utilizan para pacientes con dolores crónicos o dolor lumbar. De esta forma, mejoran la estabilidad de la espalda aportando seguridad en los movimientos. Las fajas lumbares deben ser prescritas por un especialista.

Beneficios fajas lumbares2

Objetivos del uso de faja lumbar

El objetivo de una faja lumbar es, principalmente, la contención de la zona y la relajación de la musculatura de la espalda. Además, evita que el paciente realice movimientos que empeoren la lesión. De esta forma, en muchas ocasiones puede aliviar el dolor, haciendo que el paciente pueda realizar sus actividades cotidianas.

Por tanto, reducen el dolor en la zona lumbar. Además, mejoran la movilidad de la espalda, ya que dotan al paciente de seguridad en sus movimientos y reducen el miedo al notar la zona sujeta.

Tipos de faja lumbar

En cuanto a los tipos de fajas lumbares que existen, podemos diferenciar varios: en primer lugar, las fajas clásicas, que suelen ser de materiales como el neopreno. Habitualmente, se utilizan para tratar lumbalgias, hernias o dolores agudos de espalda.

En segundo lugar, se diferencian las fajas deportivas. Éstas están, especialmente indicadas para la realización de deporte o actividades de musculación. Suelen estar confeccionadas en materiales transpirables, y, normalmente, incluyen un refuerzo de sujeción.

Las fajas reforzadas, suelen emplearse en el postoperatorio de una cirugía de espalda, ya que sirven para mantener una posición adecuada de la espalda. Suelen llevar en el interior estructuras de refuerzo.

Por último, se podrán diferenciar las fajas postparto. Se emplean tras haber dado a luz. En este caso, cubren toda la zona abdominal y su objetivo es que la zona recupere firmeza.

 ¿Cuándo utilizar una faja lumbar?

Como se ha explicado anteriormente, es importante que el uso de una faja lumbar, sea supervisado por un especialista. Habitualmente, los casos en los que se recomienda el uso de éstas es en casos de lumbalgia aguda, en los que el dolor no desaparece y resulta incapacitante para el paciente, impidiéndole realizar actividades cotidianas.

También, en caso de lesiones crónicas, que afectan directamente a la calidad de vida del paciente, ya que podrán aportar seguridad en los movimientos.

Por último, es recomendable en caso de deportistas que levantan grandes cantidades de peso de forma regular, ya que ayuda a la contención de la zona y, por tanto, evita el riesgo de lesiones.

Qué es una faja lumbar

Beneficios fajas lumbares

En los casos que se han mencionado, el empleo de una faja lumbar, puede reportar muchos beneficios al paciente. Ya que, puede aliviar el dolor de forma notable y mejorar la funcionalidad de la espalda.

Además, aporta seguridad en los movimientos, ya que el paciente, al notar la zona comprimida siente más confianza. Por otro lado, ayuda a relajar la musculatura, lo que puede ayudar a evitar lesiones y sobrecargas en otras zonas del cuerpo.

Contraindicaciones en el uso de fajas lumbares

El uso de fajas lumbares, también presenta ciertas contraindicaciones que deben tenerse en cuenta. En primer lugar, no es recomendable utilizarlas de forma constante, ya que la musculatura de la espalda se podría acostumbrar a la contención que proporciona la faja y, por tanto, podrían verse alteradas sus funciones.

Las fajas lumbares pueden aumentar la presión arterial y, por tanto, no son recomendables para pacientes cardiovasculares o con patologías cardíacas.

Además, pueden aportar una sensación de falsa seguridad y hacer que el paciente se confíe, llegando a realizar actividades o movimientos forzados. Es recomendable, además, que el uso de la faja lumbar vaya acompañado de otro tipo de tratamientos, por ejemplo, fisioterapia.

Consejos para cuidar la zona lumbar

Consejos para cuidar la zona lumbar

Es importante mantener la zona lumbar sana, ya que es una de las regiones del cuerpo que más sufre con la práctica de deportes de impacto o ejercicios que requieren esfuerzo. Por eso, es necesario cuidar la higiene postural para evitar la aparición de lesiones.

Es recomendable, evitar el uso de ropa ajustada y limitar el uso de zapatos de tacón para ocasiones puntuales, ya que suponen una posición de tensión para la lesión lumbar. Es importante, mantener un peso corporal adecuado, que evite una tensión excesiva en la zona.

En cuanto al deporte, es recomendable practicar ejercicio moderado de bajo impacto de forma constante. Evitar sobreesfuerzo y cargas de peso excesivo y, además, es importante estirar la musculatura de la zona después de hacer deporte.

Ejercicios para prevenir lesiones lumbares

Existen ciertos ejercicios que, pueden ayudar, al fortalecimiento de la zona lumbar y, por tanto, previenen la aparición de lesiones. En primer lugar, el conocido como “puente de glúteos”: la posición de inicio es bocarriba en el suelo, se deben realizar elevaciones de cadera.

Para evitar lesiones en la zona lumbar, es importante fortalecer la musculatura abdominal. Para ello, algunos de los ejercicios más recomendados son las planchas y las abdominales.

Como se ha explicado, es importante mantener la musculatura lumbar y abdominal activa, para evitar la aparición de lesiones. Ante la aparición de dolor, se debe acudir a un especialista, para evitar que la lesión se desarrolle. En el caso de las lesiones lumbares se debe seguir el tratamiento pautado de forma rigurosa, para evitar un dolor crónico.

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