Endoscopia de columna: preoperatorio y recuperación

La endoscopia de columna vertebral se está posicionando como una de las técnicas más efectivas para el tratamiento de lesiones y patologías de columna. Presenta numerosos beneficios, entre ellos, una recuperación rápida que ayuda a mejorar la calidad de vida del paciente. 

¿Cómo surge la endoscopia de columna vertebral?

La endoscopia de columna vertebral es una técnica relativamente novedosa, que llegó a España al inicio de la década de los 2000. La técnica de la endoscopia se llevaba empleando años para el tratamiento de patologías localizadas en otras partes del cuerpo. Sin embargo, es en este momento, cuando se empieza a aplicar la técnica de la endoscopia para abordar intervenciones de columna.

En un primer momento, se realizaba en cuatro hospitales y debido a los buenos resultados, se fue extendiendo, ya que presentaba infinidad de ventajas respecto a la cirugía abierta de columna. En la actualidad, es una técnica avanzada, cuyo mayor exponente en España es el doctor Ghassan Elgeadi.

¿Qué es una endoscopia de columna vertebral?

La endoscopia de columna vertebral es una técnica mínimamente invasiva que permite el tratamiento de patologías de columna, prácticamente, en su totalidad. La intervención se realiza mediante el empleo de un endoscopio que se introduce a través de incisiones mínimas en la piel.

¿Cómo se lleva a cabo una endoscopia de columna?

La endoscopia de columna se realiza empleando un endoscopio, que permite explorar el canal espinal. La intervención tiene una duración de entre 45 y 90 minutos, dependiendo de la patología que se esté tratando.

La cirugía suele dividirse en dos partes. Una primera parte, en la que se aplica anestesia al paciente y se estudia la localización exacta de la lesión. La segunda fase, tiene mayor duración.  En ella se realizan las incisiones en la piel del paciente y se introduce el endoscopio que, mediante una fuente de luz, conectado a una pantalla de alta resolución, permite observar con una resolución muy alta la lesión a tratar.

¿Qué patologías se pueden tratar con una endoscopia de columna?

La endoscopia de columna permite el abordaje de distintas patologías. Siendo las principales la estenosis de canal, que se caracteriza por un estrechamiento del canal raquídeo, lo que puede provocar presión sobre la médula espinal y las raíces nerviosas. Si esta lesión no se trata a tiempo puede tener consecuencias negativas que afecten de forma directa a la calidad de vida del paciente.

Otra de las patologías más tratadas con la endoscopia de columna es la hernia de disco. Ésta se produce por un desgaste del anillo fibroso que rodea al núcleo del disco intervertebral, esta degeneración hace que el disco se desplace pudiendo provocar presión e irritación en nervios cercanos, produciendo dolor agudo, o sensación de hormigueo y adormecimiento en el paciente.

¿Cómo es el preoperatorio para una endoscopia de columna?

Antes de someterse a una endoscopia de columna, se realizará un estudio completo de la patología del paciente, así como de su historia clínica previa. En muchos casos, este estudio incluirá pruebas de imagen diagnósticas, tales como radiografías o resonancias. Además, en los casos en los que la lesión afecte al sistema nervioso, se realizará un estudio neurofisiológico, que permita conocer el alcance de la lesión.

Recuperación tras una endoscopia de columna

La recuperación tras una endoscopia de columna es muy rápida y esta es una de las ventajas que presenta con respecto a la cirugía abierta de columna. Al tratarse de una técnica mínimamente invasiva realizada mediante incisiones mínimas, el riesgo de infecciones y la agresión a los tejidos se reduce de forma notable.

El paciente suele ser dado de alta una vez han finalizado los efectos de la anestesia o, en algunos casos, 24 horas después de la intervención. Habitualmente, se pauta un tratamiento antiinflamatorio que ayude a aliviar los posibles dolores del paciente, así como, se darán las pautas necesarias para el cuidado y cura de las incisiones.

En la mayoría de los casos, el paciente puede caminar sin problema tras la operación de endoscopia de columna, y tras la revisión posterior a la cirugía, si no existen complicaciones, podrá recuperar su actividad habitual en un plazo de, aproximadamente, quince días.

Ventajas de la endoscopia de columna

La endoscopia de columna, presenta numerosas ventajas, como se ha podido observar, en comparación con la cirugía abierta de columna. En primer lugar, el tamaño de las incisiones, que no superan los tres milímetros y reducen de forma exponencial el riesgo de padecer infecciones. Además, la agresión a los tejidos cercanos es mínima.

Por otro lado, como se ha visto, la recuperación tras una endoscopia de columna es muy rápida y, en la gran mayoría de los casos, permite que el paciente recupere su actividad pocos días después de la intervención.

Como se ha explicado, es fundamental que la endoscopia de columna sea llevada a cabo por un especialista que domine la técnica y garantice buenos resultados. En ICAC, contamos con un referente en el sector y su equipo que podrá aplicar la técnica más adecuada para cada paciente.

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